
La cuadratura del adiós
Si no estoy cuando vuelvas, no te ocupes de buscarme:
será que tengo un árbol de alta copa en la mochila,
jirafas de papel que me he encontrado en la laguna
o ganas de romperme el corazón contra unas rocas.
Te puedo remitir unas astillas de colores,
te puedo reservar unas postales con las gotas
de sangre que almacené en los momentos más risueños.
Si quieres tu regalo perpetrado por las calles
que tanto he recorrido sin saber que las contaba,
no dudes en dejar escrito el nombre que inventamos.
Para cuando regreses seré un ramo de pavesas
como las que se pierden por perderse o por saber
de los itinerarios de las aves que revuelan
sobre los cementerios de los pueblos hechizados
por las guitarras viejas que se escapan del desván.
©Santiago Parres