Llegó en un inmenso auto blanco. Él era un bello animal azul, ojos azules, saco y pantalón azules y sangre azul, yo no podía caminar así que me deslicé hacia él como cuando una cae por un tubo.
Se bajó y me dijo: - echale 5 pesos de común, piba - después dijo algo sobre “trabajo de hombres” y agregó “hasta a despachar nafta se han metido...”, y al fin se fue el mugriento, en su destartalado y miserable cascajo.
tanto de la noche como en los cuartos de mi cabeza. No se deja ver la muy yegua, pero golpea a las puertas de mí como huérfana bajo la lluvia. Golpea. La tregua o silencio –vale igual- sobreviene con la luz en el rostro del nuevo día; pero el tiempo –implacable- no se enferma no se muere nunca el condenado de modo que regresa la oscuridad y con ella la yegua, y con ella el galope tanto afuera como adentro de la noche y adentro de los cuartos de mi cabeza. Vuelve la mensajera de la soledad. Relincha la soprano del dolor.
EL EXTRANJERO Y LA ROSA une serviette de rosée sur les genoux Anne-Marielle Wilwerth
La rosa en la escupidera de tu alma, amiga, es el lugar de mi luz, la lámpara desnuda, el óleo después de tantos siglos, nuestro polvo ha ensartado las estrellas de los propios cielos, un mantel de rocío sobre las rodillas. Dirás que te hurta el paisaje del espumarajo, que no hay diferencia, que tus palabras encendidas de pétalos ateridos de nieve
son palabra mía, sacrilegio en lengua de arena de isla tutelada, sandalias de profeta, que tu rostro es fanal que refleja el mío. Y dirás que la paz no vale este amor que va de tierra en tierra plantando sus rosas en secreto, inmensa la noche como el cuerpo que se diluye al descarte de la lejía en la palma de la mano.
Inmigrantes somos en un mundo sin presente
Furor de arpas estalla en letras sin corsé
Poesía es la medida del no tiempo
Poesía es el orden de la eternidad
Poesía es alba sin exequias
Estremecimiento de lirios
Danza de campanas
Ofrenda a inocentes
Diluvio de sol
Poema Apostasía De La Pérdida De La Lujuria: Di Tu Renuncia y Vuela
para Alejandra
Mírate
en el espejo de las horas
desnúdate
en el centro de una plaza
antójame
como un zorro a las uvas
suéñame
toda vestida de arcángel
simbolízame
sin un pan bajo del brazo
sublimízame
en espacios militantes
y luego
desnúdate
y ámame.
Serás ese río que renace en las piedras ya agotadas, manantial de temprana cordillera, una azucena del alba, el perejil de mis males, tormillo y harina tostada, lechuza de temporada, medialunas con tostadas, tango de la barra brava. Amor, mi amor, te estoy esperando, como el ñandú a la pava. Te haré cepillo de la espuma, limpiaré la historia como alguien que la engrasa, y en un castillo de naipes, habrá un plumero gigante: te veré detrás del agua, no gozarás mucho en tu cama, porque estarás conmigo siempre, soñando junto a la parva o para el caso, gigante, envueltito entre mis sábanas, restinga de las vaginas que callan.
El ocaso estalla en mil fulgores torturados.
La noche nace en fantasmas con tu rostro.
El llanto se adueña de la pérdida.
No queda nada más.
Nada.
Absolutismo para un término absoluto.
Sólo una brisa lacerante que me traspasa el cuerpo.
No hay más que tu ausencia
huyendo entre la bruma.
........................"It looks like the ending" .........................................Billy Holiday
Hasta aquí llegó mi amor en compañía de algunos despojos que se le sumaron mientras recorría el camino de vuelta desde vos hacia otros menos afortunados porque recibirán todo mi dolor pasado de moda. Ya probé todos los excesos del desatino. Voy atadito al hombro silbando hacia otro final de segunda mano.
Esta pena de cuello de broderí de almidón de lunes y camisas. Nuestro futuro trazado a regla nunca una falsa escuadra que nos haga temer al derrumbe.
Esta sábana bordada por la abuela blanca como la inocencia que aprendió gracias a y con perdón de _dios santo_eso de perderse y dormir en cama doble.
Curvas peligrosas para derrapar del ombligo a tu sexo.
Tu amor de príncipe clavándose en los lados.
Mi pena de taco roto en la mano en medio de la avenida un sábado a la noche.
Hasta aquí llegamos Ellos y Yo REMONTANDO SOLES, reconociéndonos en la palabra. Acostumbramos pasar algún tiempo sin vernos, por eso inauguré este café de silencios en el que siempre encontraré palabras abrazadas.