lunes, 17 de diciembre de 2007

Poema de Gustavo Tisocco




Tengo la certeza

de que mi abuelo Pedro se quedó dormido

y me lo robaron barcos piratas.



Sabido es que estos bárbaros

aglutinan fortunas,

trofeos, tesoros…






© Gustavo Tisocco -

18 comentarios:

diana poblet dijo...

Tengo la certeza de que hay muy pocos poemas con esa ternura brutal que te caracteriza.
Te abrazo,
d.

Juanca dijo...

Gustavo: pensé 100 veces qué decirte acá, después de "leer" 200 veces tu poema. Pero, no.
Prefiero, si me lo permite Diana -ella es tan buena-, pedirte que leas otra vez su comentario. Porque eso hubiera querido escribirte.
Gracias, Diana... Gracias, Gustavo.
Abrazo para ambos.
Juanca Vecchi.
PD. TU abuelo es MI padre.

Gustavo Tisocco dijo...

Gracias Diana por publicar este poema que para mí es muy importante.
Gracias Juanca por la amabilidad de tu comentario.
Un abrazo enorme Gus.

Fanny dijo...

La angustia me sepulta, la ternura me rescata, Gustavo, siempre Gustavo con su sutil pluma demarcando el pavimento de la existencia, la mía, la suya, la de todos. Gracias Diana por reconocerlo, Gracias Gustavo por mostrarte y demostrarte gran poeta, mejor persona, sensiblemente, Fanny

macedonianos 2007 dijo...

qué bueno que siempre estés en mi correo con una buena dosis de poesía, Gustavo, en cuanto al poema, creo que viene con la ternura del autor; gracias por enviar el blog de tu amiga y todos los otros envíos y muchísima suerte con este nuevo libro, beso, Roxana

Analía dijo...

Pocas palabras para expresarlo todo. Gracias Gustavo, no me canso de decir que tus poemas siempre me conmueven.
Un cariño
Analía

Vero dijo...

Un placer encontrar tus palabras Gus, siempre bien logradas. Gracias por invitarme a conocer otras voces, hermoso tu poema. Mi abrazo desde Córdoba.

pm dijo...

gus. pedro debe haber sido un sol de abuelo para despertar esa ternura. gracias.

Migdalia Beatriz Mansilla Rojas dijo...

Tengo la absoluta certeza que eres un hombre con alma de niño y un niño con ojos de hombre.
Coincido con Diana en su comentario, nada raro es, coincide mi alma también en sus letras, así como en las tuyas, querido Gus, mis pupilas danzan siempre.

Besos,
Migdalia

Dejistani Elisa dijo...

En cada poema descubro una arista que da lugar a otras, que aumentan el riesgo de la aventura, siempre impreganada de magia y suspenso: Tal es tu poesía Gus, gracias por compartirla y gracias a Diana por su sensibilidad al comprenderlo y publicarte en su bello blog.
Un abrazo a los dos, Eli

Lola Bertrand dijo...

Un poema realmente bello y lleno de ternura. Adelante con ese libro.
Lola Bertrand
Abrazos

OLIMPIA dijo...

Tan breve el poema y tan inconmensurable la ternura.Es cierto, las naves piratas del Tiempo se llevan nuestros más preciados tesoros. Como siempre Gustavo, tu poesía, inmersa en las más profundas emociones.
Un beso OLIMPIA BORDES

Alicia Perrig dijo...

Quienes leemos la poesía de Gus sabemos del gozo que nos regalan sus letras. Quienes lo conocemos sabemos de su ternura más allá de la poesía. Pero quienes tnemos el lujo de llamarnos sus amigos, somos privilegiados. Gracias.
Alicia Perrig

Kellypocharaquel dijo...

Poema multicolor al corazón. Gracias Gustavo, por matizar con tu poesía el universo.
Muy bello blog Diana, felicitaciones y gracias por traernos a Gustavo en esta actualización.
Besos grandes
Raquel Luisa Teppich
http://sentimientos-kellypocharaquel.blogspot.com
www.kellypocharaquelmdp.com.ar

Norma Padra dijo...

Gustavo: realmente hermoso el poema y la metáfora.
inauguras el blog de una gran escritora como diana...felicitacines.-
NORMA PADRA

La_Sonyadora dijo...

Gustavo, es un placer encontrarte en este sitio tan fantástico. Hermoso poema.

Erika

Avesdelcielo dijo...

Magistral ofico poético y sensiblidad de autor, donde la ternura logra traducirse a través de la aspereza.
Felicitaciones, Gus.
MARITA RAGOZZA

Anónimo dijo...

Dulce y tierno, remendo y duro, sí así es el poeta.
Enternece siempre el recuerdo del abuelo en la presencia lánguida de la memoria del nieto.
Te felicito, Gus. Eres sutileza y sentimiento magníficos.
SAludos,
Camilo Valverde