jueves, 13 de agosto de 2009

Poesía de Mario Trejo


ULTIMÁTUM A UN JOVEN POETA

Que el pan sea pan y mar el mar
Basta de conjeturas
Murciélagos lunares o roedores de orquídeas
Toda palabra tiene precio
Las palabras que atacan como rayos o víboras
Y también madre
Amigo
Y alcohol y cama y mesa
Y el hijo concebido a dulces empujones
Y los hongos que provocan destellos de amor
O resplandores de muerte
Y el poeta que cae bajo las balas
Como un sol que la noche acribilla

Que el pan sea pan y mar el mar
el agua eterna
Pero la sed eterna
Para poder decir al fin:
He hallado un pan junto al mar
Los buitres sobrevolaban mi amor
He mordido una orquídea

Los buitres disputaban un cuerpo querido
He guiado camiones y dormido en aserraderos
Los buitres devoraban a mi amada
Viajé de noche sobre la arena caliente
Invoqué los nombres secretos
Conjuré un maleficio
Contuve una catástrofe
Conduje un águila a su nido
He muerto con mis muertos y estoy vivo
Cuando llegué a la ciudad
Un loco vagaba por las calles
En su mirada había un cuchillo
Le di mi mano
Lo miré
Le hablé y mi voz duró entre los astros
Éramos sólo dos sobre la tierra
Pero éramos dos sobre la tierra

La soledad se hizo añicos
La poesía palabras


©MARIO TREJO

miércoles, 12 de agosto de 2009

Poema de Norma Padra


CAMINOS


Pájaros tejiendo
la noche
telarañas
de nieve
giran con tu nombre
en los
caminos del alma

Serpentina

de estrellas queriendo
amanecer
en tu mirada

©Norma Padra

martes, 11 de agosto de 2009

Poema de Migdalia Mansilla

Foto: José Alney Uribe


Amantes

Fuimos unos extraños amantes
errantes en la quietud del ocaso
taciturno de seis a siete

mientras
la asepsia de este amor
cicatrizó heridas
día tras día
en las piernas y en los labios
en las manos y en el vientre furioso
traspasado por el puñal de la batalla
sin que nadie lo supiera
solitarios en una habitación de vecindad
sintiendo en cada embestida
como si fuera la primera vez
que contemplábamos el universo

fuimos unos extraños amantes
que llegamos a las ocho en punto.

©Migdalia Mansilla

Poema de Graciela Wencelblat




Otra vez esa sensación
la picazón que despierta furias
la ciudad parece un invento
nada es como lo recordaba
y porqué vuelvo?
y de donde?
Si no me distraje
y sin embargo
malditos pasos que tienen
tanto poder.
Estuve garabateando
en los espejos caras
para encontrar la mía
desaparecida
tal vez así
perdí noción del camino.
Doblar por una esquina y no
por otra
me llevó al país sin edad
para transgredir.
Ahora hay faltas que nadie enmienda.
Árbol soy pero no creo en ningún bosque.


© GRACIELA WENCELBLAT

domingo, 9 de agosto de 2009

Poema de Gabriel Impaglione



HE VISTO AYER, TAL VEZ DE MAÑANA

He visto ayer, tal vez de mañana,
cerca de una hora precisa de pan caliente
todavía, al hombre que pasaba
con sus hijos en la boca.
Rodaba en su bicicleta sobre un hilo
de regreso urgente.
O volvía a llevar la misma mirada de imposibles rota.
A dejarla en la cocina como una medalla,
un trofeo astillado, un punto de partida.
Cargaba una bolsa redonda, hinchada
de almuerzo y las manos en los brazos
y los brazos en los hombros
y los hombros rematando la ancha espalda
transpirada.
Ay mi amor el hombre que estrenaba
el brillo en los ojos, el aire en los pulmones,
la honda y poderosa esperanza.
¡Lo hubieras visto!
¡No vi guitarra tan llena de auroras!
Caminaba sobre el viento
con breves pasos circulares
y silbaba.
Iba detrás del abrazo, del buen día,
como si lo arrastrara el alma.
Y a sus espaldas flameaba una pared,
un torno, un crisol, una espiga!
Habrá sido un martes de espadas,
o aquel jueves que los diarios callaron,
pero lo vi deambular por el residuo
y me preguntó la hora.
No hay apuro, me dijo y fumamos,
la basura no tiene memoria.
Me llevé su mirada de
granito y cartón,
su rostro desatando los abismos,
y en ese espejo me conté los años.
Ay mi amor, si supieras tanta palabra
inútil que ronda en los periódicos!
Hoy es lunes de mirar distinto.
Silbaba y en su camisa el viento fresco
era remolino de mesa servida,
un come despacio con sol afuera,
fiesta del pan que me ha llenado el alma.

© GABRIEL IMPAGLIONE

viernes, 7 de agosto de 2009

Poema de Ambar Past - Foto Marina Ginestet




Dedicatorias

Dedico este poema a los hombres que nunca se acostaron conmigo
A los hijos que no tuve
A los poemas que nadie escribió
Dedico este poema a las madres que no amaron a sus hijos
A las que murieron en hoteles
Sin que nadie les acompañara
A los poetas que viven olvidados en alguna antología
Al poeta en su velorio con su boca cerrada para siempre
Lo dedico al autor de las pintas en los muros
Al torturado anónimo
Al que nunca dijo ni su nombre
Dedico este poema a los que gritan de dolor y también a las parturientas
Lo dedico a las suicidas
Al que lava cadáveres
A las mujeres que se acuestan con todos
A los que siempre duermen solos
Dedico este poema a los que no frecuentan cafés ni piscinas ni saben hablar por teléfono
A los que no entran en los bancos ni salen en la tele
A las de primaria vespertina que reciben declaraciones de amor con faltas de ortografía
A los poetas que nunca comienzan a escribir
A las que no se atreven a opinar ni a levantar la voz
A las que no pueden estar felices sin el consentimiento del macho
A las que duermen con sus delantales puestos y piensan en el quehacer mientras sus maridos eyaculan prematuramente
A las que tortean en jacales y no tienen sillones
A los que arrullan a sus hijos en tzotzil y traen mugre bajo las uñas
A los pepenadores
A los que chaporrean siembran nopales y comen tortillas con sal
Al sereno que también trabaja de día
A la de la chancla rota que tiende cien camas cada mañana
Al viejo sin dientes que merca chicle en la playa
A los que viajan parados a la tierra del cacao
A las que traen las caras negras y la cicatriz del llanto en la sordera
A la que da el pecho a su hijo en el cañaveral
A los que buscan el arco iris en el aceite de los charcos
A la que chapotea en las cascadas y se moja el pelo con agua de lirios
A los remeros que inventan el canto con sus brazos
A los que lavan el nixtamal bajo la lluvia
A las que acarrean el agua en cántaros y caminan por la carretera

A la niña viendo luciérnagas
A la niña con el candil en la mano
A los chamacos que saltan con el rastrojo en llamas
A los que corren sobre el fuego entierran a sus muertos en la cocina y cantan entre los escombros

Al que engaña a su muerte en la cama de los moribundos
Al que baja de los cerros para no quemarse con las estrellas
Al que agarra la mano de la muerte y baila con ella
A las que tienen muchas nueras y cargan iguanas en sus cabezas
A los colochos que venden nieve en tierra caliente
A los camaroneros divisando el cometa de madrugada
Al que arremanga su camisa y pide un hacha
A la que vende tamal de bola, de mumu y chipilín
A los que cortan elote tierno para comerlo crudo y amarran la pata de perro que roba pollo
A los que hacen las maracas y matan por amor
Al que se avienta al hoyo en el entierro de un amigo.

Al poeta que no puede bajar del techo por estar tan enamorado

Al que hace lo que puede
Dedico este poema al hombre encadenado
A los niños golpeados
A los hijos de alcohólicos
A las que cuidan a las criaturas de otros y ven a las suyas cada quincena
A la que trapea en el colegio y no sabe firmar su nombre
A las que comen en la mesa del hospicio
A los tullidos que se acurrucan junto al horno en alguna panadería
A los que atienden los baños públicos y barren las calles al amanecer
A las que bailan en cabaretes y están hartas

Dedico este poema al amasador de adobes que muere en la casa que construyó para otro

A los que se escaparon de noche cuando el volcán sepultó su iglesia
A los vecinos que ya enterraron a sus hijos uno tras otro como los años que pasan
A los que han tenido que vender a sus hijos su sangre y su sexo

A los que nada tienen que perder

Dedico este poema a los peones acasillados que invaden las tierras del patrón
A los que cavan túneles debajo del dinero
A los que preden lumbre al ingenio
A los que no echan sombra y sin luna dinamitan los puentes
A los de trece años que se van a la guerrilla
y conocen mujer por primera vez en la montaña
Para los dos heridos
Para Las Pelonas
Al tacuazín de Olga
A los chuchos apaleados

A niños que nacen en países donde la verdad está prohibida por la ley
A los que han adoptado otro nombre y llevan años sin saludar a la familia
A los que nunca durmieron en la misma cama y comparten la fosa común

Dedico este poema a la madre que busca a su hijo en el anfiteatro
entre otros poemas decapitados
A la que no puede decir cuál cadáver es el suyo
y se despide de cada uno con un abrazo

©AMBAR PAST

lunes, 3 de agosto de 2009

Poema de Rubén Vedovaldi





Así mi corazón con sus tristezas


la mano del viento

abre

el enorme ropero de la tempestad


roba feroz

los trajes nuevos de la lluvia


y huye

.............cantando.



©Rubén Vedovaldi

domingo, 26 de julio de 2009

Poema de Silsh



Para saber que el tiempo
no es trampolín ........ veleta
ni fugaz pasajero equilibrista

hubo que entorpecer
los dedos del reloj.

Había que ignorarlo.
Dejar que la memoria derrumbara
el árbol ........ los estantes
con su senil disfraz de invernadero.

Había que extraviarse.

Sacudir la inclemencia
del longevo ritual de los espejos
en la pupila muda.

Había que pactar con los retratos
con su lengua de humo en redoblante
marcando lo silente.
hubo que someterlo a las cenizas
(acariciar el lomo del dragón
antes que devorase la mañana)
© Silsh
(Silvia Spinazzola)

lunes, 20 de julio de 2009

Poema de Teresinka Pereira




ÁRBOL


El arbol piensa
su sombra

bajo el arco-iris.

Lejos,

un molino blanco

le hace señas

como un reloj

que sobrepasa

el tiempo.

©TERESINKA PEREIRA

miércoles, 15 de julio de 2009

Pregunta - Diana Poblet



Qué será de la esperanza de los pueblos,

qué será de las patrias en sala de partos

qué será del pueblo latinoamericano

qué será de los que aguardan y callan

qué será de los buitres roncos del poder

qué será de mi sueño y el tuyo en una balsa de naufragios

qué será de nuestras utopías que no se detienen

ni a golpes
ni a sombras
ni a muerte...

©DIANA POBLET


qué será cuando nadie nos escuche

qué será cuando todos callemos
qué será cuando nadie te busque
qué será cuando nos faltemos...

©jhony - Perú

viernes, 10 de julio de 2009

Poema de Aldo Novelli

fotografía Diana Poblet
En medio de la ruta 22

al maestro Carlos Fuentealba
fusilado por la policía neuquina


Una columna de gente avanza por la ruta 22
son cientos/ miles y se siguen sumando
van cantando/ lanzando consignas al viento
de a ratos bailan y ríen
ríen como si el cansancio fuera una bendición
son maestros/ profesores/ alfabetizadores/ alumnos
que van en pos de un mundo mejor
un mundo de hijos y padres con ansias de sabiduría
para crear un mundo nuevo de hombres y mujeres libres.

Esos maestros reclaman pan y libros
esos alumnos reclaman palabras y sueños
maestros y alumnos aprietan una tiza en la mano
y el cielo del desierto del sur
es un inmenso pizarrón de esperanzas aladas.

Entonces aparecen los esclavos del poder
con esos uniformes manchados de inagotable sangre
desde hace mucho tiempo/ desde hacen tantas muertes
y la orden del poder es: REPRIMIR
“repriman a esos hombres y mujeres
que muestran una luz en medio de la oscuridad/
y elijan a uno para escarmentarlos/
a uno que enseña en un barrio tomado por la necesidad
en una villa con hambre de conocimiento y sed de justicia/
elijan a uno y FUSÍLENLO por la espalda
a un metro de distancia
apúntenle directamente a la cabeza
destrocen esa cabeza que piensa y enseña
ahí adentro se esconde el mayor de los peligros
ahí adentro se esconde la LIBERTAD.”


©ALDO NOVELLI


miércoles, 1 de julio de 2009

Poema de Julio Huasi




Muchachos

tan solo, tan lejos, tan sin ellos
buscando a ciegas un fusil para traerles un milagro
que harán los muchachos ahora, dónde duermen si duermen,
qué hacen sus manos queridas, qué acarician si acarician,
qué dolor estrangulan a solas sin ruido
que un hombre macho no debe llorar.
Argentina, te llevo oculta como un ladrón,
tus puntas me rompen la piel y me delatan,
quedate quieta, amor, nos miran, somos tus huerfanitos
entre la última curda y la revolución
disparando en tu honor estos cachos de muerte.
Hoy ando con una garúa feroz, cómo llovizna tu sangre,
llevo treinta nenes llorándome en el alma
todos juntos.

de "Sangral América", ©Julio Huasi

domingo, 28 de junio de 2009

Poema de Analía Laura Norak




Cayendo por un tubo


Llegó en un inmenso auto blanco.

Él era un bello animal azul,
ojos azules, saco y pantalón azules

y sangre azul,
yo no podía caminar
así que me deslicé hacia él

como cuando una cae por un tubo.


Se bajó y me dijo:

- echale 5 pesos de común, piba -

después dijo algo sobre “trabajo de hombres”

y agregó “hasta a despachar nafta se han metido...”,

y al fin se fue el mugriento,
en su destartalado

y miserable cascajo.


©ANALÍA LAURA NORAK

Poema de Marcos Silber




Oscuro el galope que redobla afuera y adentro


tanto de la noche como en los cuartos de mi cabeza.
No se deja ver la muy yegua, pero golpea
a las puertas de mí como huérfana bajo la lluvia. Golpea.
La tregua o silencio –vale igual-
sobreviene con la luz en el rostro del nuevo día;
pero el tiempo –implacable- no se enferma
no se muere nunca el condenado
de modo que regresa la oscuridad y con ella
la yegua, y con ella el galope tanto afuera
como adentro de la noche y adentro
de los cuartos de mi cabeza.
Vuelve la mensajera de la soledad.
Relincha la soprano del dolor.

© Marcos Silber

Poema de Silsh



EXILIO

Me tengo que exiliar
ya no hay retorno.
Borrar mosaicos
de la memoria aguda
que la escarcha cubrió
con ojos grises.

Me tengo que invadir
de penitencias.
Palidecer
ahogada ante el silencio
que cobarde se anuncia
o se rebela.

¿Quién sabrá
de abismales recorridos
del brutal aguacero entre la carne
de pertrechos sin rumbo
en la herida
que asola tras los cepos?

Me tengo que exiliar
de tanta muerte.

© Silsh -

sábado, 27 de junio de 2009

Poema de Pere Bessó i González


EL EXTRANJERO Y LA ROSA

une serviette de rosée

sur les genoux

Anne-Marielle Wilwerth


La rosa en la escupidera de tu alma,

amiga, es el lugar de mi luz,
la lámpara desnuda,

el óleo después de tantos siglos,

nuestro polvo ha ensartado las estrellas

de los propios cielos,

un mantel de rocío sobre las rodillas.

Dirás que te hurta el paisaje del espumarajo,

que no hay diferencia,

que tus palabras encendidas de pétalos ateridos de nieve
son palabra mía,

sacrilegio en lengua de arena

de isla tutelada,
sandalias de profeta,

que tu rostro es fanal que refleja el mío.

Y dirás que la paz no vale este amor

que va de tierra en tierra plantando sus rosas en secreto,
inmensa la noche como el cuerpo que se diluye al descarte

de la lejía en la palma de la mano.



© Pere Bessó i González

Poema de Cristina Castello




Inmigrantes somos en un mundo sin presente
Furor de arpas estalla en letras sin corsé
Poesía es la medida del no tiempo
Poesía es el orden de la eternidad
Poesía es alba sin exequias
Estremecimiento de lirios
Danza de campanas
Ofrenda a inocentes
Diluvio de sol


© Cristina Castello

Poema de Marta Zabaleta



Poema Apostasía De La Pérdida De La Lujuria: Di Tu Renuncia y Vuela

para Alejandra


Mírate
en el espejo de las horas
desnúdate
en el centro de una plaza
antójame
como un zorro a las uvas
suéñame
toda vestida de arcángel
simbolízame
sin un pan bajo del brazo
sublimízame
en espacios militantes
y luego
desnúdate
y ámame.

Serás ese río que renace en las piedras ya agotadas, manantial de temprana cordillera, una azucena del alba, el perejil de mis males, tormillo y harina tostada, lechuza de temporada, medialunas con tostadas, tango de la barra brava. Amor, mi amor, te estoy esperando, como el ñandú a la pava. Te haré cepillo de la espuma, limpiaré la historia como alguien que la engrasa, y en un castillo de naipes, habrá un plumero gigante: te veré detrás del agua, no gozarás mucho en tu cama, porque estarás conmigo siempre, soñando junto a la parva o para el caso, gigante, envueltito entre mis sábanas, restinga de las vaginas que callan.


© MARTA ZABALETA

jueves, 25 de junio de 2009

Poema de Juan José Mestre - Foto Marina Ginestet



OCASO

El ocaso estalla en mil fulgores torturados.
La noche nace en fantasmas con tu rostro.
El llanto se adueña de la pérdida.
No queda nada más.
Nada.
Absolutismo para un término absoluto.
Sólo una brisa lacerante que me traspasa el cuerpo.
No hay más que tu ausencia
huyendo entre la bruma.

©Juan José Mestre

jueves, 11 de junio de 2009

Poema de Andrea Sanchez Bozz



Cést fini

........................"It looks like the ending"
.........................................Billy Holiday



Hasta aquí
llegó mi amor
en compañía de algunos despojos
que se le sumaron
mientras recorría el camino
de vuelta desde vos hacia otros

menos afortunados porque recibirán
todo mi dolor pasado de moda.
Ya probé todos los excesos del desatino.

Voy
atadito al hombro

silbando hacia otro final
de segunda mano.

Esta pena de cuello de broderí

de almidón de lunes y camisas.
Nuestro futuro trazado a regla

nunca una falsa escuadra

que nos haga temer

al derrumbe.


Esta sábana bordada por la abuela

blanca como la inocencia que aprendió

gracias a y con perdón de
_dios santo_ eso de perderse
y dormir en cama doble.


Curvas peligrosas para derrapar

del ombligo

a tu sexo.


Tu amor de príncipe

clavándose en los lados.

Mi pena de taco roto

en la mano

en medio de la avenida

un sábado a la noche.



© Andrea Sánchez Bozz