miércoles, 29 de septiembre de 2010

Poema de Jonatan Márquez



Secretos

 

Todavía tengo encima

los restos de algún bar

el café como un mar en la boca

y la boca de espaldas al beso.

Tengo a todos los que fui

silenciosos

apilados en la nuca

los ojos y los párpados

como un renglón destartalado

y una lapicera combatiente

que gana sus muertos de noche

y los entierra sin piedad

en el fondo de la hoja.


Jonatan Márquez

domingo, 26 de septiembre de 2010

Poema de Wenceslao Maldonado


Ropa despoblada

1

Alguno
debe saber exactamente
el tono de mis palabras.

Alguno debe reconocer
la vibración del aire
que respiro.
Y adivinarme
por dentro de los ojos
las luces muertas
de los cansancios.

Alguno debe saberlo .


2

Mi casa no es la casa
de paredes cansadas que están viendo.

Mi casa no es el techo
oscuro bajo el tiempo;
o la ventana abierta al horizonte,
o los árboles aquellos,
o la tierra, o el nombre de un lugar.

Mi casa no es la casa
mía; simplemente
son los gestos de ustedes,
el camino que va
del corazón a la mano,
un nombre en la garganta,
y el espacio de la frente
y la mirada.

Mi casa
son ustedes .


8

¿Por qué, primavera, te viniste
enlutada, pisoteando
los brotes nuevos de estos últimos días?

Paso de sombra
nuestro tiempo provisorio.

Pero aunque vuelvas,
nadie puede desandar
la vida hecha .


WENCESLAO MALDONADO

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Poema de Elena Cabrejas



MADRE INDIGENTE

"Mi primer recuerdo es mi madre comiendo de la basura"
(Nunca podré olvidarlo. Facundo Cabral




Saber que se es pequeño y diferente
comiendo en la vereda
...............sin mesa sin plato sin cucharas
sólo las manos sucias hundiéndose en las bolsas de basura
...............y cavar y hurgar y proseguir la búsqueda constante
de continuar husmeando hurgado cavando
hasta el frío dolor de las entrañas donde el hambre se instala
y fustiga y reclama e insistente sordamente obsecionadamente
como animal furioso cuando huye de su presa.
El olor nauseabundo sube en nubes espesas que golpean la cara
- Con el tiempo el olor nauseabundo ya se hace costumbre
se apiada de nosotros y nos deja vivir.-
Y mi madre nos mira con sus ojos tremendos de piedad y dulzura.

Sus ojos.
Cargados de impotencia de dolor y de agravio
quieren servirnos ahora un gran tazón de sopa
humeándonos la frente el corazón la sangre.
Quiere desde sus ojos calentarnos el alma con su lenguaje mudo.

.............Mientras todo se acalla en medio de la noche
ella enciende como una llamarada
su cansancio dantesco su amor y su ternura
y regresa a la zona del acecho
.....................buscando hurgando cavando.



ELENA CABREJAS - de su libro: TODAS LAS MADRES

lunes, 13 de septiembre de 2010

Poema de Marta Zabaleta

La casa que habitó el mar

A mis suegros
María Victoria Ramírez y Ricardo Alberto Hinrichsen



Penetró el mar a tus puertas,
subió las escaleras, entristeció el recuerdo.
Saber que no te tengo, sentir que te he perdido
recita ahora el poeta desde arriba del cerro.

Poblada está tu sombra de espumilla y olvido.

Fantasmas ya sin salas buscarán otro cielo.
Cada copa trizada, cada tecla silente sonará
en el vacío, testigo de otros tiempos.
Un bostezo de alcoba se entroniza en la fuente.

Poblada con amores morirás en silencio.

Oh casa que agonizas como una abuela enferma
serás carne de escombros, aserrín, madera vieja.
Me miro en tus espejos, recorro tus pasillos,
me abrigo en tus misterios de siglo y medio.

Poblada de poesía viajarás con el viento.



MARTA ZABALETA

martes, 7 de septiembre de 2010

Poema de Alicia Susana Gómez



Signos


¡HAY NIÑOS EN LA CALLE DURMIENDO EN SUS CLOACAS!
¡AHOGAN LOS PESARES EN UNA BOLSA PLÁSTICA!
¡Y MILLARES PREFIEREN MORIR A ESCLAVITUD!
¡LA TIERRA RUGE BRONCA!
¡EL HURACÁN MALDICE!
¡ESA ESTRELLA QUE MIRAN
ES SÓLO UNA FALACIA:
SE HA MUERTO HACE AÑOS LUZ!
¡EXUDA EL AIRE TURBIO LOS ÚLTIMOS RESPIROS!
¡UN VIENTO QUE LO ARRASTRA PENETRA SU JARDÍN!
¡PERO NO SE DAN CUENTA!
¡CAEN SU PROPIA TRAMPA!
¡Y TRUENAN LOS VOLCANES!
¡Y SE INCENDIAN LOS BOSQUES!
¡Y LES LLUEVEN LOS ÁCIDOS DE GUERRAS INVENTADAS!
¡QUE EL SOL LOS ATRAVIESE!
¡LES VUELVA EL TIRO ARTERO!
¡SE AHOGUEN EN LA SED DE RÍOS SIN CAUDAL!
¡NO HAY RETORNO POSIBLE CUANDO YA SE HA HECHO TARDE!
¡SE IRÁN COMO “NOSOTROS”!
¡EN INTENTO FALLIDO COMERÁN MISMO BARRO!
¡SE ARRASTRARÁN LAMIENDO SU CADÁVER!
¡QUEDARÁN LOS PRINCIPIOS,
AQUEL FUEGO DE INICIO!
¡PALABRA DE LA PACHA QUE AGONIZA!



Alicia Susana Gómez

viernes, 3 de septiembre de 2010

Poema de Diana Poblet


Rosal


Encontré una espada
la enterré en el patio
mis hijos la regaron
una mañana
su perfume trepó mi ventana

extraña flor
de espinas metalizadas
y pétalos rojos.

Ellos creen invencible
a esta rosa
pura sangre.





Roser


Trobí una espasa
la soterrí al pati
els meus fills la regaren
un matí
el seu perfum enfilà la meua finestra

estranya flor
d'espines metal·litzades
i pètals roigs.

Ells creuen invencible
aquesta rosa
pura sang.



Diana Poblet

Traduïda al Catalá per Pere Bessó i González

del libro Desde la Raíz

lunes, 30 de agosto de 2010

Poema de Oscar Agú




Leyendo otros poetas


conmovidos por el esplendor....todos

por cierto candor a hierba, a pájaro


cada línea de poema leído arrulla

...............una mueca de sabor ígneo

...............un delirio acunado en una palabra

...............un grito sostenido.


Oscar A. Agú

Poema de Silvia Loustau




a Marucha Rave, en ella todas las Madres



Madre amada
mujer de cicatrices y solsticios
amiga de los pordioseros
eterna compañera de los torturados
ven, ayúdame en la amanecida.
déjame descansar la memoria
en tus faldas
inundadas del perfume agrio de los ausentes
.


Traduïda al català per Pere Bessó


a Marutxa Rave, en ella totes les Mares



Mare estimada
dona de cicatrius i solsticis
amiga dels pidolaires
eterna companya dels torturats
vine, ajuda'm a l'alba.
deixa'm descansar la memòria
en les teues faldes
inundades del perfum agre dels absents
.




Silvia Loustau
DE MAR Y MADRES

miércoles, 25 de agosto de 2010

Poema de Marta Zabaleta



Primavera del tiempo
dedicado a Diana Poblet *

Mañana con sol, luz sin matices.
Un nuevo día para reinventarlo entero.
Sin agujas, sin escobas, ni mamaderas.
Sin siquiera traer carbón y preparar el fuego.
Pero de entonces, me queda la porfia.
Es otoño en verano.
La puerta de la verja se ha cerrado.
Los pájaros dormitan. Y sin embargo,
pían. Sus notas
desfilan por mis ojos.
Son cálidas, sensatas,
y se aproximan al centro
de mi esfera.
Sabias, y sin embargo,
tiernas, dulces y sin embargo fuertes
me inspiran un tiempo renovado,
un descorrer el porvenir con ojos de nietos
mirándolo todo
rojo y negro
volverlo todo cielo.
Leerte en mi pantalla, sin respirar, sentirme nueva.


Marta Zabaleta.
De su libro inédito ‘Mujeres de mis otros mundos’

lunes, 23 de agosto de 2010

Poema de Horacio Fioriello



Adivíname, de que color te guardo
cantando como un Himno,
el grito sagrado de tu río revuelto.
Tengo tu voz grabada en el olfato
y un poco, solo un poco de tus aguas
naufragando en mi garganta.
Mi lengua tiembla
al filo de este idioma mudo de palabras.

HORACIO FIORIELLO

Carta y Poema de Julio Cortázar



De Julio Cortazar a Roberto Fernández Retamar

París, 29 de octubre de 1967


Roberto, Adelaida, mis muy queridos:


Anoche volví a París desde Argel. Solo ahora, en mi casa, soy capaz de
escribirles coherentemente; allá, metido en un mundo donde sólo contaba el
trabajo, dejé irse los días como en una pesadilla, comprando periódico tras
periódico, sin querer convencerme, mirando esas fotos que todos hemos
mirado, leyendo los mismos cables y entrando hora a hora en la más dura de
las aceptaciones. Entonces me llegó telefónicamente tu mensaje, Roberto, y
entregué ese texto que debiste recibir y que vuelvo a enviarte aquí por si
hay tiempo de que lo veas otra vez antes de que se imprima, pues sé lo que
son los mecanismos del télex y lo que pasa con las palabras y las frases.
Quiero decirte esto: no sé escribir cuando algo me duele tanto, no soy, no
seré nunca el escritor profesional listo a producir lo que se espera de él,
lo que le piden o lo que él mismo se pide desesperadamente. La verdad es que
la escritura, hoy y frente a esto, me parece la más banal de las artes, una
especie de refugio, de disimulo casi, la sustitución de lo insustituible. El
Che ha muerto y a mí no me queda más que silencio, hasta quién sabe cuándo;
si te envié este texto fue porque eras tú quien me lo pedía, y porque sé
cuánto querías al Che y lo que él significaba para ti. Aquí en París
encontré un cable de Lisandro Otero pidiéndome ciento cincuenta palabras
para Cuba. Así, ciento cincuenta palabras, como sin uno pudiera sacarse las
palabras del bolsillo como monedas. No creo que pueda escribirlas, estoy
vacío y seco, y caería en la retórica. Y eso no, sobre todo eso no. Lisandro
me perdonará mi silencio, o lo entenderá mal, no me importa; en todo caso tu
sabrás lo que siento. Mira, allá en Argel, rodeado de imbéciles burócratas,
en una oficina donde se seguía con la rutina de siempre, me encerré una y
otra vez en el baño para llorar; había que estar en un baño, comprendes,
para estar solo, para poder desahogarse sin violar las sacrosantas reglas
del buen vivir en una organización internacional. Y todo esto que te cuento
también me avergüenza porque hablo de mí, la eterna primera persona del
singular, y en cambio me siento incapaz de decir nada de él. Me callo
entonces. Recibiste, espero, el cable que te envié antes de tu mensaje. Era
mi única manera de abrazarte, a ti y a Adelaida, a todos los amigos de la
Casa. Y para ti también es esto, lo único que fui capaz de hacer en esas
primeras horas, esto que nació como un poema y que quiero que tengas y que
guardes para que estemos más juntos.

Che
Yo tuve un hermano.
No nos virnos nunca
pero no importaba.
Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.


Ya nos escribiremos. Abraza mucho a Adelaida. Hasta siempre,
Julio

Poema de Silvia Longhoni



CUÁN DISTANTE LA ROSA DEL POEMA


No parte de mi boca Amor terreno,
no el pétalo de rosa o su perfume,
no las alas levadas, las calandrias
ni acaso el mar, impertinente y terco.

Será entonces apenas un atisbo,
la levedad del roce
porque todo se escapa del ojo en el intento.
Inútil florecer cuando no es rosa,
ni jazmín, ni retama ni amapola
nuestro día de hombre,
nuestra voz que se alza
pero no es el perfume,
ni el pétalo ni el tallo,
sólo canto desnudo
que se devora y por piedad se miente.

Ah, las vencidas huestes de osamenta y palabras,
cuán distante la rosa del poema.

Long-ohni

domingo, 15 de agosto de 2010

Poema de Vladimir Mayakovski





ADOLESCENTE

La juventud tiene mil ocupaciones.
Estudiamos gramática hasta atontarnos.
A mí,
me echaron del quinto año,
y fui a apolillar las cárceles de Moscú.
En nuestro pequeño mundo doméstico,
para las camas aparecen poetas de pelo rizado.
¿Qué saben estos líricos anémicos?
A mí, pues,

me enseñaron a amar en la cárcel.
¿Qué vale comparado con esto,
la tristeza del bosque de Boulogne?
¿Qué vale comparado con esto,
los suspiros ante un paisaje de mar?
Yo, pues,

me enamoré de la ventanilla de la cámara 103,
de la "oficina de pompas fúnebres".
Hay gente que mira al sol todos los días
y se enorgullece.
"No valen mucho sus rayos" -dicen.
Pero yo,
entonces,

por un rayito de sol amarillo,
reflejado sobre mi pared,
hubiera dado todo en el mundo.


Vladimir Mayakovski

lunes, 9 de agosto de 2010

Poema de Virginia Perrone




Estamos solos, vos y yo, y el
Universo mudo. Qué haremos
con tanto, con tan poco.


Virginia Perrone

domingo, 27 de junio de 2010

Poema de Juan L. Ortiz


Ella anuda hilos entre los hombres
... y lleva de aquí para allá la mariposa profunda
ala del paisaje y del alma de un país, con su polen...

Ella hace sensible el clima de los días, con su color y su
perfume...
a su pesar, muchas veces, como bajo un destino.
Testimonio involuntario, ella,
de un cierto estado de espíritu, de un cierto estado de
las cosas,
en que la circunstancia da su hálito...

Pero se dirige siempre a un testigo invisible,
jugando naturalmente con la tierra y el ángel,
el infinito a su lado y el presente en el confín...

Más es el don absoluto, y la ternura,
ella que es también el término supremo y la última esencia

con las melodías de los sentidos y los símbolos y las
visiones
y los latidos
para el encuentro en los abismos... Mas tiene cargo de
almas,
y es la comunicación,
el traspasado ser, "como se da una flor", en el nivel de
los niños,
más allá de sí misma, en el olvido puro de ella misma...

Y no busca nunca, no, ella...
espera, espera, toda desnuda, con la lámpara en la mano,

en el centro mismo de la noche


JUAN L . ORTIZ




domingo, 20 de junio de 2010

Hoy 18 km de bandera Argentina

Poema de Gonzalo Rojas




CARBÓN


Veo un río veloz brillar como un cuchillo, partir
mi Lebu en dos mitades de fragancia, lo escucho,
lo huelo, lo acaricio, lo recorro en un beso de niño como entonces,
cuando el viento y la lluvia me mecían, lo siento
como una arteria más entre mis sienes y mi almohada.
Es él. Está lloviendo.
Es él. Mi padre viene mojado. Es un olor
a caballo mojado. Es Juan Antonio
Rojas sobre un caballo atravesando un río.
No hay novedad. La noche torrencial se derrumba
como mina inundada, y un rayo la estremece.
Madre, ya va a llegar: abramos el portón,
dame esa luz, yo quiero recibirlo
antes que mis hermanos. Déjame que le lleve un buen vaso de vino
para que se reponga, y me estreche en un beso,
y me clave las púas de su barba.
Ahí viene el hombre, ahí viene
embarrado, enrabiado contra la desventura, furioso
contra la explotación, muerto de hambre, allí viene
debajo de su poncho de Castilla.
Ah, minero inmortal, ésta es tu casa
de roble, que tú mismo construiste. Adelante:
te he venido a esperar, yo soy el séptimo
de tus hijos. No importa
que hayan pasado tantas estrellas por el cielo de estos años,
que hayamos enterrado a tu mujer en un terrible agosto,
porque tú y ella estáis multiplicados. No
importa que la noche nos haya sido negra
por igual a los dos.
—Pasa, no estés ahí
mirándome, sin verme, debajo de la lluvia.

Gonzalo Rojas

martes, 8 de junio de 2010

Poema de Nicolás Guillén


Verla partir
y amarla como nunca; seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir
viéndola lejos, allá lejos,
...y aun seguirla más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión, suspiro, sangre,
muerte...
Hecha de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.

Nicolás Guillén

lunes, 7 de junio de 2010

Poema y foto de Mario Angel Alonso


VIENTOS DE OTOÑO


Arremete.
Da como miedo escucharlo.
Truenan las ramas de los álamos que porfían pero se doblan.
De pronto se ha ido.
Se oye hasta el suspiro de los amantes.
Una calma como de muerte cubre el valle.
Alguien tumba un árbol.
¿Sentirá miedo también?
Así como se ha ido regresa, sin avisos ni preámbulos.
Arremete.
Da como miedo escucharlo.
Truenan las ramas de los álamos que porfían pero se doblan.
Y de pronto se ha ido...



MARIO ANGEL ALONSO

jueves, 3 de junio de 2010

Haiku de Pere Bessó

Fotografía: Olga Ricci


DISPUTA FLORAL



Frec roig de l'orquídia,
més refilet que ala òrfena:
llum de buguenvíl·lea.




DISPUTA FLORAL



Roce rojo de orquídea,
más trino que ala huérfana:
luces de buganvilla.


Pere Bessó